Byron, cerca de alcanzar su título y trabajar en turismo

Byron Joel Bernal Fung asiste a la Universidad Interamericana de Panamá, donde estudia Administración de Empresas Turísticas.  Asegura que le gustaría trabajar en una "agencia de viajes, que tiene que ver promoción y marketing, o en  hotelería".

     Byron Bernal Fung estudia en la Universidad Interamericana de Panama y está a pocos pasos, semestres, de alcanzar su meta: graduarse de la universidad. 

 

     Reconoce que no ha sido fácil el cambio del ambiente escolar de la secundaria al de la universidad y que algunas materias de la carrera que escogió -Administración de Empresas Turísticas- no han sido fácil para él. Sin embargo, con constancia y el apoyo de su madre, Reina, ha ido avanzando.

 

     Aunque a veces extraña a sus compañeros del colegio, con quienes pasó muchos años, ha logrado relacionarse con nuevas personas. Sus buenos amigos de antes a veces lo contactan o lo llaman por Facebook e incluso ve a algunos de vez en cuando porque viven cerca.

 

     El paso de ir a la universidad tampoco fue fácil para Reina, quien lo ha impulsado a alcanzar cada meta, por pequeña que fuera, desde que era un niño. “El instinto de madre siempre lo lleva a uno a tener temores pero hay que saber vencerlos y tratar de ir soltándolos poco a poco. Uno piensa ‘cómo será la reacción de ellos con tantas vivencias diferentes’. Es un reto muy importante para ellos y para nosotros como padres”, manifestó una orgullosa madre, un sentimiento que se traslucía en su rostro mientras su hijo respondía a las preguntas, sin siquiera buscar con la mirada el apoyo de la madre.

 

   

 

 

 

 

 

     

 

     El día de la entrevista nos encontramos en el Parque Miraflores. Byron, formal y como hace siempre que nos encontramos, me saludó, me preguntó cómo estaba -aunque a diferencia de otras veces no preguntó por mi hijo José Miguel, a quien conoció cuando eran niños y asistían a la escuela Puerto Rico, en Carrasquilla. 

 

     A pesar de su trastorno, con él que reconoce batallar, Byron fue paciente, abierto a cada pregunta y hasta permitió que se le tomaran fotografías. Un gran avance para un chico con trastorno del espectro autista que, como saben, se caracteriza por producir dificultades para relacionarse con otros, falta de tolerancia a la espera, falta de concentración y no mirar a la cara, entre otras características. 

 

     Porque conozco de todas esas cosas, la mirada de Reyna a su hijo me reveló las sensaciones que pasaban por ella, quien ya había tenido que sobreponerse a la angustia inicial de que Byron hiciera una práctica profesional cuando cursaba su último año de secundaria, lo cual hizo en Corporación La Prensa de forma exitosa y donde incluso logró una contratación de medio tiempo para poder continuar sus estudios. Al final, empero, decidió que se enfocaría en estudiar.

 

     Ha sido duro pero afortunadamente el ir de la mano con él permitió que fuera desarrollando, asegura Reyna. Añade que a pesar de las dificultades la constancia y la fe permitieron que Byron tuviera buenos avances. 

 

     “Hay que trabajar con ellos, motivarlos y ayudarlos día a día, reconocer sus talentos, no dejarlos nunca solos. Ese apoyo ellos lo perciben pese a su limitación y creo que esa es la base de todo”, indicó. 

 

     Un consejo que Reina da a las madres que comienzan el acompañamiento a sus hijos es que el temor es normal pero que no los abandonen, que cada terapia o actividad estén siempre con ellos, porque las madres “somos el pilar”. Ese amor y dedicación que les demos es fundamental y de mucha ayuda para que sigan su vida, remarcó. 

La constancia
La constancia

El diploma del Instituto Tecnológico Barú

press to zoom
Reyna y Byron
Reyna y Byron

Luego de la graduación

press to zoom
Momento cumbre
Momento cumbre

El premio a 12 años de esfuerzo

press to zoom
La constancia
La constancia

El diploma del Instituto Tecnológico Barú

press to zoom

Un breve relato de mi experiencia con el autismo

 

Es mi gran interés, dar ánimo a toda madre que tenga un hijo(a) diagnosticado(a) con Autismo. No es fácil, pero tampoco imposible sacar a nuestros hijos adelante, todo se realiza y mejora con amor, paciencia y perseverancia… No desmayes, hay avances!!

Mi hijo Byron Joel fue diagnosticado a los 2.5 años de edad, con rasgos ligeramente autista; para  mí esta enfermedad fue totalmente desconocida y que al saberla presente en él, me llenó de  tristeza, incertidumbre y sobre todo miedo. 

 

La ausencia de lenguaje, su hiperactividad y poca imitación de hacer cosas, fueron poco a poco tratadas y atacadas en clínicas tanto del sistema público, como privado con mucho sacrificio económico, pero fueron la base para avances significativos aunados a la perseverancia en las terapias de no fallar por ninguna razón.

 

Hablar o escribir del desarrollo alcanzado por mi hijo, me llena de emoción se me salen las lágrimas pues, ha podido cursar hasta éste momento toda su Escuela Secundaria. Es un estudiante ejemplar y pertenece al Cuadro Distinguido desde el 7° Grado.  

 

Recientemente, comenzó a trabajar el 10 de diciembre del presente año, bajo contrato de medio tiempo en Corporación La Prensa, luego que realizó su práctica para poderse graduar de bachiller y le han abierto las puertas, gracias a su capacidad de seguir instrucciones y su entusiasmo por aprender.

 

Recibió su diploma de Bachiller en Comercio con Especialización en Informática y Servicios Turísticos, el 16 de diciembre del año en curso, ocupando el 2 Puesto de Honor en el Instituto Tecnológico Barú.

 

Iniciará su Licenciatura en Admón. de Empresas Turísticas en la ULACIT éste próximo 13 de enero de 2014.

 

Doy gracias a Dios! Ya que, en medio de todo, veo y siento su Mano Misericordiosa!!

Reina M. Fung L.

Madre orgullosa de Byron Joel